Noticias y Actualidad 3 de marzo
Purim, la caída de Khamenei
y la guerra contra Irán
Pr: César Echezuría
Israel, Irán y Estados Unidos en el centro del tablero estratégico de Medio Oriente, en un contexto de tensiones crecientes, en el que la participación estadounidense ha sido determinante para el equilibrio regional.
La historia parece
repetirse
En ambos casos:
- Existe una ideología y clara decisión de eliminación de Israel.
- Se utilizan estructuras estatales para impulsar ese objetivo.
- Israel enfrenta una amenaza existencial.
Los planes humanos fracasan.
La promesa de preservación del pueblo judío por parte de Elohim siempre ha permanecido.
En un
artículo publicado en PorIsrael.org se plantea una analogía inquietante: así
como Hamán planeó la destrucción del pueblo judío por parte de Persia, hoy el
régimen iraní ha declarado abiertamente su intención de borrar a Israel del
mapa.
Irán no
es simplemente un actor regional; es el principal financiador y patrocinador de
organizaciones que rodean a Israel: Hamás en Gaza, Hezbollah en el Líbano, los
hutíes en Yemen y diversas milicias en Siria e Irak.
Y el
discurso del régimen iraní ha sido muy claro contra Israel.
¿Es Irán el nuevo
“Hamán”?
La
comparación no es literal, pero resulta simbólicamente muy poderosa. ¿Por qué?
La
diferencia es que hoy Israel es un Estado soberano con capacidad militar para
defenderse y con respaldo internacional.
El simbolismo de una esperada
caída
La esperada
caída de Khamenei —o del régimen que encabeza— evoca el pasaje histórico que se
celebra en Purim: el plan de destrucción del pueblo judío que se vuelve contra
quien lo diseñó.
Sin
embargo, debemos evitar simplificaciones. Los procesos geopolíticos no son
milagros instantáneos; implican transiciones complejas y riesgosas. Esperamos
que el sucesor de Khamenei (si logra continuar el régimen de los ayatolás) no
sea más radical que él.
Reflexión espiritual
Purim nos
recuerda que la historia no es lineal.
