Editorial 3 de Febrero
Purim, la fiesta que celebra la supervivencia del
pueblo judío
Dulces tradicionales de Purim, conocidos como hamantaschen
u “orejas de Hamán”, acompañados de máscaras y símbolos festivos. Las galletas
recuerdan la derrota del enemigo del pueblo judío en tiempos de Ester, mientras
que los disfraces evocan el carácter oculto de la providencia divina en la
historia narrada en la Meguilá.
¿Qué es Purim?
Purim es una de las festividades más solemnes y significativas del calendario judío. Conmemora los acontecimientos narrados en el libro bíblico de Ester, cuando el pueblo judío en el Imperio Persa fue salvado de un decreto de exterminio promovido por Hamán, alto funcionario del rey Asuero.
El nombre “Purim” proviene de la palabra “pur”, que significa “suerte” o “lote”, en referencia al sorteo que Hamán lanzó para determinar el día de la destrucción del pueblo judío.
Pero lo que parecía un destino sellado se convirtió en una sorprendente
victoria.
¿Qué se celebra?
Purim celebra:
- La
intervención providencial de Elohim en beneficio de su pueblo.
- El
coraje de Ester y Mardoqueo.
- La
reversión del mal que había sido planificado contra Israel.
- La supervivencia
del pueblo judío.
Es una fiesta que combina solemnidad histórica con alegría: lectura pública de la Meguilá (rollo de Ester), envío de alimentos, ayuda a los necesitados y celebración comunitaria.
¿Qué significado tiene para el pueblo judío actual?
Purim recuerda que el antisemitismo no es nuevo. A lo largo de la historia, han surgido intentos sistemáticos de eliminar al pueblo judío. Sin embargo, también recuerda que la historia puede dar giros inesperados.
Es la fiesta de la “vuelta de la situación”: cuando quienes planeaban
destruir terminaron derrotados.
¿Cuándo se celebra este año?
En 2026, Purim se celebró desde la noche del 2 de marzo hasta el 3 de marzo (en Jerusalén, Shushan Purim se celebra el 4 de marzo).
Reflexión para los cristianos
Para los cristianos que aman a Israel, Purim es un recordatorio poderoso:
Elohim actúa incluso cuando parece oculto.
La providencia divina no siempre es visible, pero nunca está ausente.
